Casas rurales en Segovia

Hemos encontrado 327 alojamientos rurales en Segovia

Turismo rural cerca de Segovia

¿Has estado alguna vez en Segovia? ¿Sabes todo lo que esta provincia castellana puede regalarte? Desde cualquiera de sus casas y alojamientos rurales podrás disfrutarla máximo. Y nosotros vamos a decirte por dónde empezar. Por eso, aquí te recomendamos diferentes casas rurales en Segovia.

La provincia de Segovia está al sur de Castilla y León, linda al norte con Valladolid y Burgos, al oeste con Ávila, por sus límites orientales se accede a Soria y Guadalajara y al sur, la Sierra de Guadarrama es la frontera natural que la separa de Madrid.

En cualquier caso, sea cual sea tu elección, el descanso y la buena comida, en Castilla, están garantizadas.

La provincia de Segovia se caracteriza por su extensa llanura mesetaria, copada de cultivos de cereal, ya desde épocas del Imperio Romano. Pero dos importantes afluentes del Duero rompen la clásica estampa de Castilla la Vieja.

En el cauce del río Duratón, a la altura de la Villa de Sepúlveda, se ubica el Parque Natural Hoces del río Duratón. Un impresionante cañón excavado por el río homónimo y que es un paraje de una belleza superior. De sus verticales paredes cuelgan casas y ermitas que se integran a la perfección en el paisaje dominado desde las alturas por majestuosas águilas y veloces halcones, y por amenazadores buitres y singulares alimoches.

El parque nos ofrece la posibilidad de navegar en kayak por sus aguas turquesas y nos señala las rutas senderistas que resultan idóneas para la observación de aves y de fauna salvaje.

Las riberas del río Riaza, también albergan otro espacio protegido. El Parque Natural Hoces del Riaza está al este del anterior y también es un espectacular paisaje de agua, cañones y cuevas.

Los senderos que discurren por ambas orillas del río nos permiten observar los buitres que anidan en las oquedades de sus paredes y llegar hasta preciosas y coquetas ermitas románicas. Además, el piragüismo es una actividad que podremos realizar en las aguas del embalse que se sitúa en la cabecera del parque.

Otros puntos de interés natural de la provincia de Segovia son:

La Boca del Asno, en el ascenso a Navacerrada y es una zona de especial interés hidrológico. Pozas y arroyos conforman un paraje que acoge una gran biodiversidad y donde la pesca es una actividad que goza de buena salud.

La vertiente norte de la Sierra de Guadarrama está salpicada de enclaves naturales, totalmente acondicionados para el visitante, de belleza particular. Numerosas cascadas y saltos de agua, como el Chorro Grande o el Chorro de Navafría inundan las laderas, que descienden desde las cumbres del Sistema Central.

La capital provincial es una ciudad única en el mundo. Su Catedral, su Alcázar y sobre todo, su Acueducto, le valieron para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985.

Segovia tiene su origen en los poblados celtíberos que se asentaban en la región y que vivían del cultivo de las tierras circundantes. La primera referencia de la que se tiene constancia procede el historiador romano Tito Livio, que la describe como una mansio, lo que hoy llamaríamos un área de servicio, anexa a la calzada que recorría la zona.

El nombre de Segovia se ha mantenido intacto por el paso de los milenios desde su fundación, como así atestiguan los restos y monedas de época imperial que se han hallado en las inmediaciones de la ciudad.

El primitivo asentamiento romano fue creciendo en relevancia con el paso de los años al auspicio de los comerciantes y viajeros que descansaban de sus viajes en la antigua mansio. Este crecimiento urbano propició la construcción de uno de los monumentos romanos que mejor han aguantado los milenios y los vaivenes de la Historia en toda Europa. Su calidad arquitectónica es tal, que hoy, 1.800 años después de su construcción, continúa erigido majestuoso sin argamasa ni hormigón alguno que una sus sillares y arcos. Sosteniéndose en pie sólo gracias a la gravedad y la impoluta técnica de los maestros ingenieros del antiguo Imperio Romano.

El Acueducto contaba con una longitud total de 17 kilómetros y nace en La Acebeda, en un depósito denominado El Caserón. Después de 15 kilómetros de recorrido con una inclinación negativa de un uno por ciento, entra en la ciudad para trazar los últimos 800 metros, los más reconocibles, dónde los arcos alcanzan su mayor cota y espectacularidad, llegando a los 28 metros de altura. La obra de ingeniería acaba en el alto del Postigo después de haber dejado atrás 167 arcos con una anchura, cada uno, de más de cinco metros.

Otro de los monumentos de obligada visita es el Alcázar de Segovia. Es una fortaleza-palacio en lo alto de un escarpado cerro sobre el río Eresma y que tiene una particular forma de barco que data del siglo XII, construido durante el reinado de Alfonso VI tras arrebatar la ciudad a los musulmanes. El aspecto que luce a día de hoy es el resultado de siglos de ampliaciones y reformas y su historia ha estado siempre ligada al mundo castrense, habiendo sido Palacio Real, cárcel, centro de artillería y academia militar. Hoy en día es un museo militar que alberga un importante archivo histórico.

La Catedral de Santa María de Segovia es el principal templo de la ciudad. “La Dama de las Catedrales", de estilo gótico castellano fue comenzada a construir en 1521, después de la destrucción de su antecesora en la Guerra de las Comunidades. El templo actual se consagró definitivamente en 1768 y, aparte de su inspiración gótica, posee elementos neoclásicos y barrocos.

Multitud de otras iglesias y monasterios son dignos de visita en la ciudad de Segovia. Es inabarcable poder describirlos todos en este espacio, así que os daremos las referencias de La Iglesia de la Vera Cruz, un pequeño templo que es ejemplar del arte románico castellano y el Monasterio de San Antonio el Real, un edificio que destaca por sus techos mudéjares de técnica nazarí.

También destacamos la peculiar Casa de los Picos, un palacete renacentista con curiosos sillares piramidales que sobresalen de su fachada varios centímetros, constituyendo un singular edificio del casco antiguo de la ciudad.

Como ves, en Segovia no te aburrirás en ninguno de sus rincones; y eso que no hemos hablado de su cochinillo. Poco tenemos hablar de esta maravilla gastronómica; lo mejor que podemos hacer es recomendarte que dejes tu casa rural durante una jornada y vengas a la ciudad para probarlo por ti mismo.

La capital provincial es una ciudad única en el mundo. Su Catedral, su Alcázar y sobre todo, su Acueducto, le valieron para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985.

Segovia tiene su origen en los poblados celtíberos que se asentaban en la región y que vivían del cultivo de las tierras circundantes. La primera referencia de la que se tiene constancia procede el historiador romano Tito Livio, que la describe como una mansio, lo que hoy llamaríamos un área de servicio, anexa a la calzada que recorría la zona.

El nombre de Segovia se ha mantenido intacto por el paso de los milenios desde su fundación, como así atestiguan los restos y monedas de época imperial que se han hallado en las inmediaciones de la ciudad.

El primitivo asentamiento romano fue creciendo en relevancia con el paso de los años al auspicio de los comerciantes y viajeros que descansaban de sus viajes en la antigua mansio. Este crecimiento urbano propició la construcción de uno de los monumentos romanos que mejor han aguantado los milenios y los vaivenes de la Historia en toda Europa. Su calidad arquitectónica es tal, que hoy, 1.800 años después de su construcción, continúa erigido majestuoso sin argamasa ni hormigón alguno que una sus sillares y arcos. Sosteniéndose en pie sólo gracias a la gravedad y la impoluta técnica de los maestros ingenieros del antiguo Imperio Romano.

El Acueducto contaba con una longitud total de 17 kilómetros y nace en La Acebeda, en un depósito denominado El Caserón. Después de 15 kilómetros de recorrido con una inclinación negativa de un uno por ciento, entra en la ciudad para trazar los últimos 800 metros, los más reconocibles, dónde los arcos alcanzan su mayor cota y espectacularidad, llegando a los 28 metros de altura. La obra de ingeniería acaba en el alto del Postigo después de haber dejado atrás 167 arcos con una anchura, cada uno, de más de cinco metros.

Otro de los monumentos de obligada visita es el Alcázar de Segovia. Es una fortaleza-palacio en lo alto de un escarpado cerro sobre el río Eresma y que tiene una particular forma de barco que data del siglo XII, construido durante el reinado de Alfonso VI tras arrebatar la ciudad a los musulmanes. El aspecto que luce a día de hoy es el resultado de siglos de ampliaciones y reformas y su historia ha estado siempre ligada al mundo castrense, habiendo sido Palacio Real, cárcel, centro de artillería y academia militar. Hoy en día es un museo militar que alberga un importante archivo histórico.

La Catedral de Santa María de Segovia es el principal templo de la ciudad. “La Dama de las Catedrales", de estilo gótico castellano fue comenzada a construir en 1521, después de la destrucción de su antecesora en la Guerra de las Comunidades. El templo actual se consagró definitivamente en 1768 y, aparte de su inspiración gótica, posee elementos neoclásicos y barrocos.

Multitud de otras iglesias y monasterios son dignos de visita en la ciudad de Segovia. Es inabarcable poder describirlos todos en este espacio, así que os daremos las referencias de La Iglesia de la Vera Cruz, un pequeño templo que es ejemplar del arte románico castellano y el Monasterio de San Antonio el Real, un edificio que destaca por sus techos mudéjares de técnica nazarí.

También destacamos la peculiar Casa de los Picos, un palacete renacentista con curiosos sillares piramidales que sobresalen de su fachada varios centímetros, constituyendo un singular edificio del casco antiguo de la ciudad.

Como ves, en Segovia no te aburrirás en ninguno de sus rincones; y eso que no hemos hablado de su cochinillo. Poco tenemos hablar de esta maravilla gastronómica; lo mejor que podemos hacer es recomendarte que dejes tu casa rural durante una jornada y vengas a la ciudad para probarlo por ti mismo.

A parte de la monumental ciudad de Segovia, la provincia castellana cuenta con otras localidades dignas de visitar, llenas de historia, naturaleza y exquisita gastronomía.

Al este de la provincia y a las puertas del Parque Natural de las Hoces del río Duratón, se sitúa la villa de Sepúlveda.

Reservar y alojarte en tus vacaciones en una casa rural en Sepúlveda, o en su comarca, te concederá el privilegio de conocer esta villa declarada Conjunto Histórico-Artístico y que también forma parte de la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España.

Sepúlveda es una milenaria población. En sus aledaños se han descubierto primitivos asentamientos celtíberos que fueron romanizados en el siglo I a.C. y creció al amparo de las rutas comerciales que atravesaban la zona. Tras el esplendor latino, la villa cae en la decadencia con la ocupación visigótica del siglo V d.C. hasta quedar prácticamente despoblada antes de la llegada de los musulmanes. Con ellos, y en el contexto Histórico medieval de La Reconquista, todas las estribaciones del norte del Sistema Central se convierten en zona fronteriza y la ciudad es víctima de numerosas batallas, escaramuzas y sitios; con los musulmanes primero y con los reinos cristianos después.

Toda esta Historia está fielmente reflejada en su arquitectura. Si vas a Sepúlveda no puedes dejar de admirar el Castillo de Fernán González, primitiva fortaleza romana que pasó a ser alcazaba árabe para ser reconstruida tras la toma cristiana. También hay otros edificios monumentales que conforman el rico patrimonio de la villa: La Antigua cárcel, la Casa del Conde y la Casa de los Proaño; amén de sus Iglesias Románicas, las cuales gozan de un reconocido prestigio artístico-arquitectónico.

El patrimonio e Historia de Sepúlveda es mucho más extenso, por eso te proponemos que descubras por tu cuenta las maravillas que esconde entre sus estrechas calles y sus anchos muros.

En el sureste de Segovia se encuentra Pedraza, otra localidad llena de Historia a los pies de la sierra de Guadarrama. Pedraza es una villa medieval amurallada, que todavía mantiene su Castillo en perfectas condiciones y que cuenta con una Plaza Mayor con soportales y balconadas que recogen toda la esencia de estos emblemáticos espacios típicos de Castilla.

Ven a una casa rural en Pedraza, empápate de Historia y aprovecha para deleitarte con sus especialidades gastronómicas. Impresionantes asados y contundentes guisos de legumbres que te darán toda la energía que necesitas para continuar con tu viaje segoviano.

Riaza y Ayllón se ubican también en la zona oriental de la provincia. Ambas están edificadas sobre los cimientos de la Historia que las visto crecer y se han curtido en esta zona de transición entre Guadalajara y la Meseta Sur. Te recomendamos que busques tu casa rural ideal en la comarca de Ayllón o Riaza y reserves una estancia para tus vacaciones de turismo cultural y gastronómico.

Al oeste, cerca del límite provincial con Ávila, se encuentra Villacastín, otra magnífica villa que representa la esencia más pura de Castilla. Magistrales iglesias románicas, que se reparten por toda la localidad y la arquitectura de sus palacetes nobiliarios te permitirán sumergirte en la rica tradición castellana que atesora el pueblo si finalmente escoges una de las casas rurales de Villacastín.

Ya conoces lo más importante de la provincia de Segovia. Nosotros solo te hemos dado unas pinceladas de los que esta zona de Castilla puede ofrecerte. ¡Ven y alójate en una de las casas rurales de Segovia descubre por tu cuenta y tu ritmo el resto de sus innumerables encantos!

Preguntas frecuentes antes de alquilar una Casa Rural en Segovia

Algunos de los pueblos que tienen una mayor oferta de turismo rural son Turégano, Pedraza, Sepúlveda o Ayllón.

Según los datos que manejamos en Sensación Rural, el precio medio por persona, para alquilar una casa rural en Segovia, es de 30€.

En Sensación Rural disponemos de 329 alojamientos en Segovia.

La mejor época para alojarse en Segovia es en los meses de invierno.

Segovia es una provincia muy fría en los meses de otoño e invierno. Por eso, uno de los mayores placeres de alquilar una casa rural en estos meses es que sea acogedora y nos invite a entrar en calor. Por eso, una casa rural con chimenea es ideal, también con jacuzzi para relajarse o incluso piscina climatizada si te quieres dar un chapuzón.

Para la primavera y el verano, podemos alquilar una casa rural con barbacoa, perfecta para estar con amigos, o también con piscina, para poder refrescarnos y paliar el calor.

Si buscas una casa rural en Segovia, perfecta para grandes grupos, os recomendamos alojamientos como Casa Rural Nines, la Casa Rural Laguna Herrera o la Casa Huerta Avecilla.

Las mejores casas rurales de Segovia de alquiler íntegro son Viento de Ladera, Casa Rural La Torre y Casa Abuela Dominga.

Si viajas con tu pareja, algunas casas rurales para hacer una escapada son Alojamientos La Luz de la Sierra y Casa Rural Luces y Sombras del la Sierra de Guadarrama, Las Praderas o El Encanto del Sabinar.

Si estás buscando una casa rural para alojarte con tu familia, échale un vistazo al Hotel Rural Pantano de Burgomillodo o Abuela Dominga.
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