Los montes de la Sierra de Aracena, con sus dehesas, castaños o encinas, dibujan un suave e hipnótico paisaje en el norte de la provincia de Huelva. Un paisaje que además va descubriendo, poco a poco, preciosos pueblos.
La propia Aracena, que da nombre a la sierra, o Cortegana, son buenos ejemplos de ello. En este artículo, te queremos descubrir una de estas joyas que esconde la sierra de Huelva, como es Almonaster la Real.
Norhum (cc)
Su simple silueta a lo lejos ya llama la atención, ubicada sobre un cerro, donde sorprende el recinto fortificado con su recinto fortificado y su famosa mezquita. Sí, es la principal atracción de esta localidad, debido a su excepcional estado de conservación, siendo uno de los monumentos más reconocibles de toda la provincia.
Sin embargo, Almonaster la Real es mucho más que su mezquita. Iglesias, fuentes, pequeñas plazas, restos de antiguas murallas, una peculiar plaza de toros y un casco histórico que conserva todo el carácter de los pueblos serranos completan una escapada de lo más interesante, algo que te vamos a demostrar aquí.
Por aquí han pasado romanos, visigodos, musulmanes y cristianos, dejando tras de sí diferentes huellas que todavía hoy pueden descubrirse mientras se pasea por sus calles. No es casualidad que Almonaster la Real forme parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España.
Un pueblo en el que, además, han sabido preservar sus tradiciones. Puedes consultar algunas de ellas en la propia página de turismo de Almonaster La Real.
Mapa de lugares que ver en Almonaster la Real
Antes de comenzar el paseo, te recomendamos echar un vistazo al mapa con los principales lugares de interés de Almonaster la Real. Buena parte de ellos se encuentran relativamente cerca entre sí, por lo que la mejor forma de descubrir el pueblo es caminando.
Eso sí, prepárate para alguna que otra cuesta. El casco urbano se adapta a la ladera y precisamente ahí reside buena parte de su encanto.
¿Quieres pasar unos días en plena Sierra de Huelva? En Sensación Rural puedes encontrar diferentes casas rurales en Almonaster la Real desde las que descubrir con tranquilidad este precioso rincón onubense.
Lugares que ver en Almonaster la Real
Almonaster la Real es un pueblo pequeño, pero concentra un patrimonio sorprendente. Aunque lo ideal es recorrerlo tranquilamente a pie, comenzamos por todo lo alto, tanto en sentido literal como figurado: por su extraordinaria mezquita.
Mezquita de Almonaster la Real
Si hay un monumento imprescindible que ver en Almonaster la Real, ese es, sin ninguna duda, su mezquita. Situada sobre el cerro que domina el pueblo y protegida por las antiguas murallas de la fortaleza, constituye uno de los ejemplos más excepcionales de arquitectura islámica conservados en un entorno rural de España.
Fue levantada durante época andalusí, entre los siglos IX y X, aprovechando materiales de construcciones anteriores. De hecho, al recorrer su interior se pueden observar columnas, capiteles y otros elementos de procedencia romana y visigoda.
Esta reutilización de materiales convierte al edificio prácticamente en un resumen de la propia historia de Almonaster, donde las diferentes culturas que ocuparon la zona fueron dejando su huella.
José Losada (cc)
La mezquita se divide en dos espacios claramente diferenciados. Por un lado se encuentra el sahn, el patio abierto, y por otro el haram o sala de oración, distribuida en cinco naves separadas mediante columnas y arquerías.
Al fondo se conserva el mihrab, el nicho que indicaba la dirección de la oración y uno de los elementos más importantes del templo.
Tras la conquista cristiana, el edificio fue adaptado al nuevo culto y convertido en iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción. Algunas de las modificaciones realizadas entonces continúan siendo perfectamente visibles.
Pero la visita no termina en el interior. Desde el recinto se disfruta de una magnífica panorámica de Almonaster, con sus casas blancas extendiéndose por la ladera y las montañas de la Sierra de Aracena dibujando el horizonte.
Un lugar donde merece la pena detenerse durante unos minutos antes de continuar la visita.
Castillo y recinto amurallado
La mezquita se encuentra dentro del antiguo recinto fortificado de Almonaster la Real, uno de los mejores puntos para comprender la importancia estratégica que tuvo este enclave durante la Edad Media.
La fortificación es de origen islámico y fue levantada aprovechando la parte más elevada del cerro. Desde aquí se dominaban los caminos y buena parte del territorio circundante.
Calapito (cc)
El núcleo conocido entonces como Al-Munastyr adquirió cierta relevancia en época andalusí, de manera que la construcción de un recinto defensivo resultaba fundamental para proteger tanto la población como los edificios situados en su interior.
Aunque buena parte de la antigua fortaleza ha desaparecido, todavía se conservan importantes lienzos de muralla y diferentes torres, algunas de planta rectangular y otras circulares.
Pasear por el recinto es también una magnífica oportunidad para contemplar el paisaje serrano que rodea Almonaster.
Plaza de Toros
Dentro del propio conjunto fortificado aparece uno de los rincones más curiosos del pueblo, como es la Plaza de Toros de Almonaster la Real. Fue construida en 1821 sobre parte del antiguo patio de armas del castillo y posteriormente reformada a finales del siglo XIX.
Luis Rogelio (cc)
Su reducido tamaño, el uso de mampostería y su ubicación entre las antiguas murallas hacen que sea una plaza muy diferente a las grandes construcciones taurinas que podemos encontrar en otras localidades.
Independientemente del interés que se tenga por la tauromaquia, merece la pena acercarse hasta ella por su singular integración dentro del conjunto histórico y, sobre todo, por las vistas del pueblo que se obtienen desde su entorno.
Iglesia Parroquial de San Martín
Descendiendo hacia el casco histórico encontramos otro de los principales monumentos de Almonaster: la Iglesia Parroquial de San Martín, cuya construcción comenzó en el siglo XIV.
El templo es un magnífico ejemplo de la diversidad artística presente en la localidad. De origen gótico-mudéjar, llama la atención por la bóveda de cañón apuntado que cubre sus tres naves.
Sin embargo, su elemento más singular se encuentra en el exterior.
José A. (cc)
Se trata de la Puerta del Perdón, realizada en el siglo XVI y decorada siguiendo el estilo manuelino portugués. Esta corriente artística es muy poco frecuente en Andalucía y constituye una clara muestra de la influencia del cercano país vecino.
La proximidad de Almonaster a Portugal favoreció durante siglos los intercambios comerciales, sociales y culturales a ambos lados de la frontera, y esta portada es uno de sus ejemplos más interesantes.
Casco histórico y calles de Almonaster la Real
Más allá de sus grandes monumentos, merece la pena dedicar tiempo simplemente a caminar.
El casco histórico de Almonaster la Real conserva perfectamente la arquitectura tradicional de los pueblos serranos de Huelva, con casas de fachadas blancas, tejados de teja, balcones de hierro y calles adaptadas al desnivel del terreno.
Jose A. (cc)
Algunas vías, como la calle de la Torre o Santa Eulalia, permiten obtener bonitas perspectivas del pueblo y del conjunto monumental situado en lo alto.
Aquí no hay que tener demasiada prisa. Parte del encanto consiste precisamente en desviarse de la ruta principal, descubrir una pequeña plaza o detenerse frente a alguna de sus casas tradicionales.
Plaza del Llano
Entre estos espacios aparece la Plaza del Llano, un rincón sencillo pero muy relacionado con las tradiciones de la localidad.
La plaza está presidida por una cruz de hierro y cuenta también con una fuente y varios bancos donde descansar después de recorrer las empinadas calles.
Además, desempeña un papel fundamental durante una de las celebraciones más importantes de Almonaster: las Cruces de Mayo.
La histórica rivalidad entre la Cruz del Llano y la Cruz de la Fuente marca buena parte de una fiesta en la que música, indumentaria tradicional y fandangos ocupan un lugar protagonista.
Plaza de la Constitución y Capilla de la Trinidad
La Plaza de la Constitución es otro de los principales puntos de encuentro del casco histórico. Aquí se encuentra el Ayuntamiento, además de una fuente central y varios edificios de interés que convierten la plaza en uno de los espacios más agradables para detenerse durante el recorrido.
Jl FilpoC (cc)
Entre ellos destaca la Capilla de la Santísima Trinidad, un pequeño templo barroco cuya peculiar planta tuvo que adaptarse al reducido e irregular terreno sobre el que fue construido.
No se trata de una gran construcción monumental, pero precisamente su sencillez y perfecta integración entre las viviendas hacen que tenga un encanto especial.
Casa de Miguel Tenorio de Castilla
En el entorno de la Plaza de la Constitución se encuentra también la Casa de Miguel Tenorio de Castilla, una construcción del siglo XIX relacionada con uno de los personajes más conocidos nacidos en la localidad.
Miguel Tenorio de Castilla desarrolló una importante carrera política y diplomática y llegó a ejercer como secretario de la reina Isabel II.
A partir de aquí entramos en el terreno de las leyendas. Durante generaciones han circulado historias sobre una supuesta relación sentimental entre Tenorio y la reina, e incluso algunas versiones le atribuyen la paternidad de varios de sus hijos.
Sea cierta o no esta tradición popular, la historia ha contribuido a convertir esta casa en uno de los rincones más curiosos del recorrido por Almonaster.
Fuente del Concejo y antiguos lavaderos
El agua también desempeña un importante papel dentro del patrimonio del pueblo.
Entre las diferentes fuentes repartidas por Almonaster sobresale especialmente la Fuente del Concejo, construida a comienzos del siglo XVIII gracias a las aportaciones de los propios vecinos.
El conjunto está formado por la fuente, el abrevadero y los antiguos lavaderos. Sobre ella todavía se conserva un escudo de mármol y una inscripción que recuerda la participación de los habitantes de Almonaster en su construcción.
Este tipo de lugares permite imaginar cómo transcurría la vida cotidiana en los pueblos serranos antes de la llegada del agua corriente a las viviendas.
Los lavaderos eran lugares de trabajo, pero también importantes espacios de socialización entre los habitantes de la localidad.
Puente medieval y antigua Tenería
Algo más alejado del centro se encuentra otro rincón que suele pasar desapercibido en una primera visita. Se trata del denominado Puente Medieval de Almonaster, construido sobre uno de los antiguos caminos que comunicaban la localidad con otros puntos de la comarca.
Está formado por un único arco de medio punto realizado con piedra de la zona.
Tras cruzarlo se puede llegar hasta la antigua Tenería, un edificio vinculado históricamente al curtido de pieles.
Aunque el inmueble fue transformándose con el paso del tiempo, conserva una portada de estilo neoclásico realizada a comienzos del siglo XIX.
Es una visita diferente a los grandes monumentos del centro y permite conocer también la vertiente más artesanal y cotidiana de la historia de Almonaster La Real.
Sin lugar a dudas, Almoanster La real enamora a todo aquel que la visita. Motivos, desde luego, no le faltan. Y tú, ¿a qué esperas para conocer este encantador pueblo onubense?









