Olor a leña. Casas de piedra robusta. Tejados inclinados, muchos de ellos de pizarra y de 4 aguas. Calles enrevesadas, inclinadas y sinuosas. Por no hablar de los puentes de origen medieval que sortean ríos como el Esca o el Bidasoa.
Lindando con la frontera francesa, hablamos de pequeños pueblos situados en el Pirineo Navarro, un paisaje que se distingue por ala suavidad de sus valles y la influencia del clima atlántico, a diferencia de la alta montaña en el Pirineo Aragonés o los innumerables lagos del Pirineo Catalán.
Saltacekias
A pesar de no ser un territorio muy extenso, tienes infinidad de localidades preciosas recorriendo los valles del Baztán, el Valle del Roncal o el Valle de Salazar.
En este caso, nos hemos querido detener únicamente en 6 de los pueblos más bonitos del Pirineo Navarro, pero la realidad es que hay mucho más que podrás visitar y que no mencionamos aquí, como podría ser Zugarramurdi, Amaiur o Bera, por poner solo unos ejemplos. ¡En algún sitio teníamos que cortar!
Ruta por 6 preciosos Pueblos del Pirineo Navarro
En esta ruta que te proponemos, mencionamos 6 localidades que te dejarán sin palabras. 6 pueblos que son la excusa perfecta para una escapada de unos días.
En Sensación Rural, contamos con infinidad de alojamientos rurales en el Pirineo Navarro. Seguro que encuentras tu casa rural perfecta, tanto para ir en familia, como para ir con amigos o incluso para grandes grupos.
Elizondo
Dividido por el río Bidasoa, Elizondo se despliega entre caseríos blancos, palacetes barrocos y balcones de madera que resumen a la perfección la elegancia rural de esta zona del Pirineo navarro. Rodeada de bosques y prados, pasear por Elizondo es descubrir un ambiente lleno de tradición: casas rojizas cargadas de historia, flores en los balcones y calles donde aún se respira la cultura baztanesa.
Andrealopezro95
Entre sus edificios más destacados se encuentran el Palacio de Arizkunenea, el Palacio de Datue o su Ayuntamiento barroco, además de templos como la Capilla de Santiago y las ermitas de San Pedro y Santa Engracia. De la misma manera, el Museo de Baztán, ubicado en la Casa Puriosenea, permite conocer mejor la identidad del valle a través de obras de artistas como Oteiza o Javier Ciga, así como objetos y costumbres locales.
Isaba
En pleno Valle de Roncal aparece Isaba (Izaba), uno de los pueblos más bonitos del Pirineo Navarro. Isaba es un pueblo vivo, donde sus vecinos cuidan con esmero sus casas y jardines y donde aún resisten tradiciones únicas, como su cine, abierto desde 1930 y uno de los pocos supervivientes del Pirineo. Isaba se caracteriza por la arquitectura típica pirenaica y los estrechos callejones pensados para frenar el viento.
Poliki
Sus calles empedradas, sus casas señoriales de piedra con tejados inclinados y el entorno montañoso que la rodea crean una imagen inconfundible. La localidad creció alrededor de la imponente iglesia-fortaleza de San Cipriano, reconstruida en el siglo XVI tras un incendio y conocida por su órgano barroco del siglo XVIII. También destaca la Casa de la Memoria, donde se puede conocer la vida tradicional del valle.
Ochagavía
En pleno Valle de Salazar, donde los ríos Zatoia y Anduña se encuentran entre montañas y bosques que cambian de color según la estación, aparece Ochagavía (Otsagabia), uno de los pueblos más bonitos del Pirineo navarro. Su estampa más conocida es la del puente de piedra sobre el río Anduña, una postal perfecta que resume la esencia del pueblo: caseríos de piedra con tejados empinados, palacios medievales como los de Urrutia e Iriarte y un entramado de calles empedradas que invita a recorrerlas con pausa.
Nandiestevez
La Iglesia de San Juan Evangelista, visible desde casi cualquier punto, corona el casco urbano con su elegante torre y sus retablos renacentistas. Ochagavía mantiene intacto su carácter señorial y rural, y pasearlo es casi como viajar a los siglos XVIII y XIX. Tras descubrir sus barrios históricos, nada mejor que acercarse a la Ermita de Nuestra Señora de Muskilda, situada en un alto con vistas espectaculares sobre el valle, templo románico del silgo XII.
Roncal
Roncal es una de las referencias del Pirineo Navarro. Reconocido como uno de los Pueblos más Bonitos de España, Roncal es un lugar para disfrutar sin prisas: pasear por sus calles empedradas, detenerse en la plaza del Ayuntamiento o descubrir detalles arquitectónicos que asoman en cada esquina. Su entorno permite realizar rutas de senderismo y conectar con la naturaleza, sin masificaciones y con un aire limpio que baja directo de los neveros.
Jonbe58
Su casco histórico, perfectamente conservado, se compone de casas señoriales de piedra, balcones de madera y escudos heráldicos que hablan de un pasado noble. En lo alto, la iglesia de San Esteban domina el pueblo con su silueta renacentista y barroca, mientras que el río Esca recorre la parte baja dejando rincones tan pintorescos como el antiguo lavadero o el pequeño puente de piedra.
Ziga
En pleno corazón del Valle de Baztán, Ziga aparece como un pequeño pueblo rodeado de prados, bosques y caseríos que resumen la esencia rural de esta zona del Pirineo occidental. Su gran símbolo es la imponente Iglesia de San Lorenzo, conocida como la “catedral del Baztán”, cuya fachada herreriana.
Saltacekias
Muy cerca se encuentra el barrio de Zigaurre, un conjunto pintoresco de casas señoriales donde destacan Indartea, con un escudo singular, e Iturrigaraia, cuyo blasón muestra los restos del paño negro que antiguamente se colocaba sobre él en señal de luto.A las afueras del pueblo, el Mirador del Baztán ofrece una de las panorámicas más hermosas del valle, con vistas que alcanzan pueblos como Irurita o Elizondo.
Jaurrieta
En pleno Valle de Salazar, entre montañas y hayedos, surge Jaurrieta, un pequeño pueblo pirenaico que conserva intacta su esencia tradicional. Su caserío, extendido en torno a la iglesia gótica de San Salvador, muestra tejados inclinados, portadas de piedra y escudos que recuerdan a las antiguas familias del valle. Pasear por sus calles empedradas es descubrir un lugar tranquilo, auténtico y profundamente ligado a la naturaleza.
EyeEm
La identidad de Jaurrieta se debe, en buena parte, por un incendio que asoló la localidad. Aquel suceso obligó a sustituir los tejados de tablilla por la teja plana que hoy caracteriza muchas de sus viviendas. Entre tradición, arquitectura y un entorno natural privilegiado, Jaurrieta se ha convertido en un referente del turismo rural navarro y un destino ideal para quienes buscan calma y autenticidad en los Pirineos.
Te has quedado perplejo, ¿verdad? Y es que el Pirineo Navarro tiene tanto que mostrar al visitante que es muy difícil quedarse solo con un par de sitios que descubrir.









