Calaceite es un pueblo extraordinario, que deja huella. Situado en el corazón del Matarraña, se encuentra rodeada de olivares, encaramada sobre uno de los cerros que ondulan el paisaje y que a algunos les ha valido para denominarla la Toscana Española.
¡Pero ojo! Ni Calaceite, ni el Matarraña necesitan compararse con ningún otro territorio. Tienen su propia seña de identidad. No en vano, Calaceite está incluido como uno de los Pueblos más Bonitos de España, gracias a sus coquetas calles, su lonja -uno de los referentes del renacentismo aragonés- o sus portales-capilla, realmente cautivadoras.
José Luis Mieza (cc)
Calaceite es además un pueblo donde se respira cultura, siendo hogar y lugar de encuentro de personalidades como José Donoso, Mario Vargas Llosa o Julio Cortázar. Un pueblo que tienes que visitar en algún momento de tu vida y que te recomendamos encarecidamente en este artículo. Te mostramos todo lo que tienes que ver en Calaceite.
Mapa con los lugares que ver en Calaceite
En primer lugar, te queremos mostrar un mapa en el que encontrarás aquellos lugares de interés, ideal para que planifiques tu ruta por este bello pueblo turolense.
Además, la oferta alojativa en Calaceite es de lo más variada. En nuestro portal, encontrarás gran cantidad de alojamientos rurales, ¡puedes verlos aquí!
Lugares que ver en Calaceite
Ahora, en las siguientes líneas te enseñamos los lugares más destacados que ver en Calaceite, ¡toma buena nota de ello!
Plaza de España y Lonja del Ayuntamiento
Este es el corazón del casco histórico de Calaceite. La plaza se abre como un escenario perfecto para contemplar la armonía arquitectónica del pueblo: balcones de forja, casas solariegas con portadas adoveladas y el bullicio tranquilo de los vecinos. Es, sin duda, el lugar ideal para comenzar el recorrido.
Enfo (cc)
El edificio del Ayuntamiento preside el conjunto con su lonja porticada, construida en el siglo XVII en estilo renacentista. Antiguamente, esta lonja servía como mercado cubierto, punto de reunión y eje económico de la villa. Aún hoy se conservan los arcos de medio punto que sostenían las transacciones diarias. En sus muros, si uno se fija, hay marcas de cantero y detalles que delatan su valor patrimonial.
Plaza de la Lonja
Aunque a menudo se confunde con la Plaza de España, la Plaza de la Lonja es un espacio diferenciado, más recogido, con un encanto especial. Situada justo detrás del ayuntamiento, antiguamente acogía actividades comerciales al aire libre, aprovechando la protección de la lonja porticada.
Hoy en día, es uno de los rincones más fotogénicos de Calaceite, con bancos de piedra, faroles tradicionales y una sensación de intimidad que la hace perfecta para sentarse un momento y observar el ritmo pausado del pueblo. Aquí es habitual encontrar exposiciones temporales al aire libre o pequeños actos culturales durante las fiestas locales.
Iglesia Parroquial de la Asunción
Situada junto a la plaza, la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora se alza con una presencia monumental. Construida entre 1717 y 1779, es uno de los ejemplos más destacados del barroco en el Matarraña, y sustituye a una iglesia gótica anterior de la que apenas quedan restos.
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Su fachada, de piedra tallada con gran detalle, está dividida en tres cuerpos y presidida por una imagen de la Virgen. El campanario, de base cuadrada y cuerpo octogonal, marca el perfil del pueblo. En el interior destaca el órgano barroco, realizado en 1790, y los retablos laterales. Se dice que, en días de tormenta, el sonido del órgano llenaba toda la plaza al quedar abiertas las puertas del templo.
Portal-Capilla de San Antonio
Una de las antiguas entradas al recinto amurallado de la villa, el Portal de San Antonio impresiona por su doble función: acceso defensivo y capilla. Esta particular combinación no es común en la arquitectura popular aragonesa, lo que lo convierte en un elemento único.
Data del siglo XVII y en su parte superior alberga una pequeña capilla con una imagen del santo, que aún hoy recibe ofrendas. Según la tradición oral, los vecinos que salían hacia el campo solían persignarse al pasar por debajo del arco, pidiendo protección para la jornada. La campanita de la capilla, aunque hoy en desuso, sonaba antiguamente en festividades locales.
Portal-Capilla de la Virgen del Pilar
Este portal-capilla da acceso al casco antiguo desde una de las zonas bajas del pueblo, y destaca por su composición sencilla pero profundamente simbólica. El arco rebajado sostiene una hornacina con la imagen de la Virgen del Pilar, flanqueada por una barandilla de forja.
Enfo (cc)
Este portal fue durante mucho tiempo el lugar de entrada para quienes venían de las huertas o del camino de Cretas. La presencia de la Virgen tiene un carácter protector, y aún hoy los vecinos colocan flores en el altar improvisado que se forma junto al muro. Es habitual verlo decorado en fiestas o procesiones.
Calles empedradas y casas señoriales
Recorrer Calaceite a pie es como viajar al pasado. Sus calles estrechas y empedradas, como la calle Maella, Roquetas o la calle Mayor, ofrecen una experiencia auténtica. Las casas lucen escudos de piedra, aleros de madera y balcones de hierro forjado con plantas y cortinas típicas.
Muchas de estas casas pertenecieron a familias nobles o acomodadas de siglos pasados, sobre todo entre los siglos XVII y XVIII, cuando la villa vivió un periodo de esplendor gracias a la agricultura y al comercio de aceite. Algunas fachadas conservan inscripciones y fechas talladas, y en varias viviendas se pueden distinguir detalles del estilo barroco aragonés.
Plaza de los Artistas
Este rincón discreto, pero cargado de simbolismo, rinde homenaje a los numerosos artistas e intelectuales que han vivido o veraneado en Calaceite. Aquí se encuentra una escultura que simboliza la creatividad y la libertad artística, rodeada de bancos y árboles que invitan a la pausa.
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Calaceite ha sido desde mediados del siglo XX un lugar de retiro e inspiración para escritores como José Donoso o Juan Eduardo Cirlot, así como para pintores y músicos. La Plaza de los Artistas es un tributo a este espíritu bohemio que convive con la tradición. No es raro ver aquí a algún acuarelista pintando en silencio.
Museo Juan Cabré
Este museo está dedicado a la figura de Juan Cabré Aguiló, calaceitano nacido en 1882, uno de los arqueólogos e investigadores más relevantes del primer tercio del siglo XX en España. El edificio, de estilo neoclásico y fachada sobria, se encuentra en una antigua casa noble rehabilitada.
En su interior se conservan materiales arqueológicos procedentes del yacimiento ibérico de San Antonio, dibujos y publicaciones originales del autor, así como exposiciones temporales. Es un lugar clave para entender la importancia histórica del territorio y el papel pionero de Cabré en la investigación del arte rupestre levantino.
Yacimiento ibérico de San Antonio
A unos 2 km del núcleo urbano se encuentra este asentamiento íbero datado entre los siglos V y I a.C., perteneciente a la cultura ileravona. Las excavaciones han sacado a la luz restos de viviendas, murallas, calles empedradas e incluso almacenes.
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El acceso es libre y está señalizado, con paneles interpretativos que permiten recorrer el poblado. Desde la parte alta se obtienen vistas espectaculares del valle del Algars. Se cree que este poblado fue abandonado de forma repentina, quizá por causas bélicas. Los hallazgos de cerámica, armas y útiles agrícolas permiten reconstruir cómo era la vida cotidiana en aquella época.
Ermitas de San Cristóbal y San Roque
La más destacada es la Ermita de San Cristóbal, situada en una colina a las afueras del pueblo. Desde allí se disfruta de una de las mejores panorámicas de Calaceite y su entorno agrícola. Es tradición subir hasta allí el día de San Cristóbal para bendecir vehículos y celebrar misa al aire libre.
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También merece mención la Ermita de San Roque, de planta rectangular y techumbre a dos aguas, que se asocia a la protección contra epidemias; y la del Pilar, más pequeña y sencilla, pero con gran devoción local. Estas ermitas forman parte del paisaje y de la espiritualidad popular, y muchas de ellas se abren solo en días señalados.
Calaceite enamora a todo aquel que lo visita. ¿A qué estás esperando para planificar tu próxima escapada por el Matarraña?









