En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no puedo olvidarme, no ha mucho tiempo que era una extensa meseta yerma, un poco olvidada, de gente noble y paz embriagada. Una casa de paz algo mas que bullangero, relajantes noches, duelos y quebrantos los sábados, barbacoas los viernes, alguna paella de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.
El resto de ella concluían con Sancho, Dulcinea, Don Quijote, Rocinante, Rucio, Bachiller y el Cura. Tenía en su casa un amo que pasaba de los cuarenta, y un personal que no llegaba a los veinte. Frisaba la edad de nuestra casa con los 111 años; era recia y reformada en el 2007, con comodidades de piscina, gran descanso y amigo de la tranquilidad. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Olalla u Olaya aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba “Villa Olalla”
Casa muy acogedora con porche de 60m donde, dispone de paelleros de distintos tamaños, leña para las chimeneas, toallas, sábanas todo para que tu estancia sea lo más acogedora. PISCINA ABIERTA SOLO EN TEMPORADA (FINAL DE MAYO A FINAL DE SEPTIEMBRE).