Casina del Naranjo es un alojamiento rural con capacidad para 5 personas, ideal para pequeñas familias o grupos que buscan tranquilidad en un entorno natural. Forma parte del conjunto Casinas de Linares., compartiendo finca con otras dos casas independientes.
A pesar de estar dentro del mismo complejo, cada vivienda cuenta con zonas exteriores diferenciadas, y en el caso de esta casina, con un jardín de uso exclusivo y aparcamiento privado junto a la entrada.
La vivienda ocupa lo que fue una dependencia de una granja del siglo XIX, rehabilitada en 2009 como “Casa de Aldea”. Se han conservado los elementos estructurales originales como los suelos y techos de madera, los muros de piedra y la carpintería tradicional, pero incorporando todas las comodidades actuales: calefacción y agua caliente por gasóleo, cocina completamente equipada y estancias funcionales.
Con una superficie aproximada de 80 m² distribuidos en dos plantas, la casa se organiza en torno a un salón comedor muy luminoso, con acceso directo desde el exterior.
Desde allí, la luz entra a través de un amplio ventanal que da al jardín, iluminando tanto la mesa de comedor como la zona de sofás orientada a la televisión. La cocina, independiente y totalmente equipada, está pensada para un uso cómodo durante toda la estancia.
En la planta superior se encuentran 2 habitaciones dobles: una con cama de matrimonio y otra con dos camas individuales. Además, la casa cuenta con un baño completo con bañera y un aseo adicional en la planta baja. Ambas habitaciones mantienen una estética acogedora.
El alojamiento, rodeado de más de una hectárea de zonas verdes, ofrece a sus huéspedes un ambiente sereno con vistas abiertas al paisaje asturiano.